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Nota del archivo · Metodología · 9 de abril de 2026

El silencio como inventario: cómo auditar el ruido en tu empresa

Antes de comprar cabinas, mide el problema. Una auditoría acústica simple toma una tarde y te dice cuántas unidades necesitas y dónde colocarlas.

Comprar una cabina insonorizada sin medir primero el problema es como comprar un aire acondicionado sin mirar el tamaño de la habitación: puede que acabes con algo sobredimensionado, infradimensionado o mal colocado. La diferencia es que un aire mal elegido se nota en dos días; una cabina mal elegida se nota en seis meses — cuando el problema sigue sin resolverse y ya has invertido sin retorno.

Una auditoría acústica propia, hecha en una tarde, resuelve el problema. No necesitas contratar a un ingeniero acústico externo (aunque para proyectos grandes tiene sentido). La metodología que describimos a continuación es la que usamos nosotros como distribuidor autorizado de SilentBox cuando nos piden un diagnóstico previo al presupuesto.

Paso 1: Identificar los problemas concretos

El primer paso no es técnico — es entrevistar a los empleados. Dedica 30 minutos a recorrer la oficina hablando con 8-10 personas de distintos departamentos. Pregunta tres cosas:

  1. ¿Qué tipo de ruido te molesta más? (conversaciones, llamadas, pasos, ventilación, música)
  2. ¿En qué momento del día es peor? (mañana temprano, media mañana, tarde)
  3. ¿Qué haces cuando necesitas concentrarte o llamar? (auriculares, sala de reuniones, pasillo, te vas a casa)

Las respuestas te dirán cuál es el problema real. A veces el ruido "general" es irrelevante y el problema específico son las llamadas de ventas del pasillo. A veces es al revés: las llamadas no molestan pero la conversación constante entre equipos de marketing hace imposible concentrarse. Saber qué problema estás resolviendo determina qué cabina necesitas.

Paso 2: Medir los niveles de ruido

El segundo paso es cuantificar. No necesitas equipo profesional: un sonómetro básico (o incluso una app de móvil calibrada, con precisión de ±3 dB) basta para una medición orientativa. Lo importante es la metodología, no la precisión absoluta.

Haz mediciones en tres momentos distintos del día:

  • 9:30–10:30 (máximo de llegada y apertura)
  • 11:30–12:30 (ritmo medio)
  • 15:00–16:00 (posible pico de llamadas vespertinas)

Mide en cinco puntos distintos de la oficina: cerca de recepción, en medio del open space, junto a ventanas (ruido exterior), cerca de salas de reuniones, en zonas de descanso. Anota el nivel medio (dB L_eq) de cada punto en cada franja horaria.

Rangos de referencia:

  • < 45 dB — oficina silenciosa, no requiere cabinas para concentración general.
  • 45–55 dB — ruido moderado. Cabinas individuales útiles para llamadas confidenciales pero no urgentes para focus work.
  • 55–65 dB — ruido alto. Cabinas recomendadas para ambos usos (llamadas + focus work).
  • > 65 dB — ruido excesivo. Problema estructural que requiere múltiples cabinas y probablemente también mamparas absorbentes en el techo.

Paso 3: Identificar los "hot spots" acústicos

Algunos rincones de la oficina suelen ser mucho más ruidosos que otros. Los llamamos "hot spots" y son normalmente:

  • Cerca de la recepción (entrada de gente, llamadas de recepción)
  • Junto a la cocina o zona de café (conversaciones informales)
  • Cerca del departamento comercial (llamadas intensivas)
  • Junto a ventanas que dan a la calle (tráfico exterior)
  • En pasillos de circulación (tránsito constante)

Los hot spots son los lugares donde no se puede trabajar concentradamente. Los puestos en hot spots son candidatos prioritarios para tener acceso cercano a una cabina de trabajo.

Paso 4: Calcular cuántas cabinas necesitas

Con los datos de la entrevista y las mediciones, el cálculo de cabinas sigue reglas orientativas habituales:

  • 1 cabina individual (Solo o WorkPod) por cada 15-20 puestos en oficinas con ruido medio-alto.
  • 1 cabina individual por cada 10 puestos en oficinas con uso intensivo de llamadas (ventas, atención al cliente).
  • 1 sala de reuniones (Quartet) por cada 40-50 puestos, adicional a las salas de reuniones convencionales existentes.
  • Duet adicional si hay mucha actividad de entrevistas (RRHH, reporting 1-a-1).

Una oficina de 60 personas con ruido medio, equipo mixto y moderada actividad de llamadas saldría con 3-4 cabinas Solo + 1 Quartet + 1 Duet.

Paso 5: Ubicar las cabinas en planta

El último paso antes de pedir presupuesto es decidir dónde colocar las cabinas físicamente. Tres reglas prácticas:

  1. Distribuir, no concentrar. Las cabinas deben estar repartidas por la planta, no en una "zona de cabinas". La distancia máxima desde cualquier puesto hasta la cabina más cercana no debería superar los 15-20 metros — más lejos y los empleados dejan de usarlas.

  2. Cerca de los hot spots, no dentro. Coloca las cabinas adyacentes a los hot spots acústicos (donde el ruido es peor) pero no dentro. El empleado que más sufre el ruido es el que más necesita la cabina cerca.

  3. Libre circulación alrededor. Deja al menos 1 metro libre alrededor de cada cabina para circulación y ventilación exterior. No las arrincones contra muros sin espacio.

Documentar el resultado

Al final de la auditoría deberías tener un documento corto (2-3 páginas) con:

  • Mapa de la oficina con hot spots marcados
  • Tabla de mediciones dB en los 5 puntos × 3 franjas horarias
  • Resumen de problemas identificados en las entrevistas
  • Recomendación de número de cabinas por tipo
  • Plano con ubicaciones propuestas

Este documento te sirve para dos cosas: internamente, para justificar la inversión ante dirección y finanzas; y externamente, para pedir presupuesto con información precisa (cuántas cabinas, qué modelos, dónde se instalan).

Cuándo conviene externalizar la auditoría

Para oficinas de menos de 80 puestos, la auditoría interna suele ser suficiente. Para oficinas más grandes, espacios con geometría compleja (varias plantas, altillos, zonas con techos a distintas alturas), o casos donde el problema acústico es especialmente complejo (edificios antiguos con paredes delgadas, espacios contiguos a fuentes de ruido externas), conviene contratar a un acústico profesional. El coste típico de una auditoría externa es moderado y se amortiza evitando errores caros de dimensionamiento.

SilentBox, como fabricante especializado en aislamiento acústico para oficinas, dispone de equipo técnico que puede participar en auditorías más complejas para proyectos grandes.

Siguiente paso

Si has hecho la auditoría y tienes un mapa claro de cuántas cabinas necesitas y dónde, pide presupuesto desde el formulario de contacto adjuntando el plano. Si todavía estás en la fase de identificar el problema, lee primero cómo elegir entre los modelos del catálogo y la paradoja del silencio en open space.